La mañana entra limpia por los ventanales del Hotel de Londres y de Inglaterra. La bahía todavía está fría, pero el interior ya está en marcha. Café recién hecho, bollería, prensa doblada sobre la mesa y huéspedes que se sientan antes de salir a visitar la ciudad. GIN acompaña ese primer ritmo del día con una comodidad inmediata. La silla recoge y abraza el cuerpo con suavidad, sostiene la estancia y ordena el espacio con una presencia tranquila. Junto a la ventana, en las mesas de desayuno o alrededor del buffet, la colección fija una atmósfera serena, precisa y confortable.










